Eventos

Fotografiar un evento es siempre un reto, las condiciones siempre son cambiantes, la iluminación, tienes muy poco control y aun así tienes que lograr la imagen, al mismo tiempo es ese reto lo que lo hace tan divertido.

En una boda es el momento del primer beso como marido y mujer, la mirada de los padres de la novia con los ojos a punto del llanto, el ramo de la novia en el aire, el novio en el aire lanzado por sus amigos, esos detallitos que viven para siempre pero duran un instante.

En un concierto es la adrenalina, el captar en una imagen toda la energía que proyecta la banda, los fans, la música.

Me encanta tomar eventos.